Alexander Tsiaras y el cuerpo translúcido

Proyecto Snoru. Alexander Tsiaras Familia

Alexander Tsiaras nos ofrece la guinda del pastel de la embriología. Su profesión son las matemáticas, aunque en uno de sus proyectos se encontró con la capacidad de observar cada recodo del cuerpo, y no sólo éso, sino que además puede hacerlo en movimiento. Continue reading “Alexander Tsiaras y el cuerpo translúcido”

La forma de nuestra agua

proyecto snoru. cristal de agua

Masaru Emoto tuvo una feliz idea: fotografió a microscopio partículas de agua cristalizándose. No sé cómo se le ocurrió esta idea, pero el resultado fue brillante, y tremendamente revelador para los que viven en busca del sentido.

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Antes de nacer tenemos una vida en el agua

Proyecto Snoru- Lennart Nillson

Una vida entera, con su comienzo y su “final”, con sus fases de desarrollo, con sus memorias y sus vivencias. Una vida sumergida en las aguas de nuestra madre, de las que bebemos, en las que nadamos. Arraigados en su carne a través de la placenta, como los árboles se agarran a la Tierra con sus raíces para sustentarse y nutrirse. Respirando a través de los pulmones de ella, intercambiando células, dándonos forma dentro de ese ambiente líquido que ella, entregada, nos regala.

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El alma ensaya en el cuerpo

Primero sucede el gesto morfológico, después la fisiología y más adelante el gesto psicológico. Así evolucionamos en nuestra propia vida.

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El Zigoto es un organismo unicelular, formado a partir de la unión de 2 gametos, óvulo y espermatozoide. La célula que configura el organismo humano en estadio zigoto es totipotencial. La replicación celular sucederá desde esta célula original, y tiene el potencial para desarrollarse hacia cualquier célula del cuerpo.

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El cuerpo de afuera

IMG-20170612-WA0014La Placenta por Ana Feal para Snoru

Entre la belleza de las explicaciones de Jaap van der Wal hay cosas como ésta:

La Placenta! No es de la madre. Ni si quiera es mitad de la madre, mitad del bebé. La placenta es su cuerpo! El cuerpo de afuera del embrión, que se desarrolló desde el trofoblasto, cuando empezó la diferenciación celular. Es él mismo. Su parte de afuera. Su conciencia de la periferia. Su conexión con el mundo.

El trofoblasto, las células que se posicionan en la periferia cuando el embrión se hace blástula, crecen expansivas hacia el cuerpo de la madre; el embrión arraiga, crece hacia afuera tanto como puede y desarrolla todo un sistema de acceso a la nutrición que el útero materno reconoce y permite (tampoco hay lucha en este proceso). Desarrolla la placenta y también las membranas que delimitan y contienen su piscina de líquido amniótico, su tierra fértil, las condiciones en las que se hace posible.

No es algo anejo, es un elemento central del desarrollo intrauterino, un otro centro que nos enseña a estar en contacto con el todo. El desarrollo de la consciencia vegetal, del cómo es ser bosque, de estar ahí afuera, de acceder a lo necesario. Antes de nacer vivimos todas las vidas.

Y la vida curiosa, dibuja un árbol en su estructura, para recordarnos lo que también somos.

Una nueva concepción de la concepción

Si este cuento nos da una buena oportunidad es la de revisar las imágenes que hemos asumido sobre cómo se origina la vida. De alguna forma imaginar ciertas formas para algo tan crucial como el origen de la vida, puede llegar a justificar ciertos comportamientos que desarrollamos en nuestras relaciones. Frases como “sólo puede quedar uno”, “ganas tú o gano yo”,  forman parte de nuestra cultura popular,  y de una manera sutil y sibilina va calando en nosotros un sentido de competitividad con los demás que nos lleva a límites insospechados de individualismo, aislamiento y soledad.

Hoy traemos un mensaje grandioso y liberador:El principio fundamental que origina la vida es la colaboración, no la competición.

¿Sabes? No gana el más rápido, ni el más fuerte, ni el más listo, ni el más valiente. No se trata de que el primero que llega arremete con fuerza sobre la pared del óvulo y lo penetra. No es tan cierto que la supervivencia de los seres dependa de la superioridad en cuanto a fuerza y fiereza. La óvula nunca lo permitiría-.

Es maravilloso esto que viene, atención.

4Sol maravilloso por Ana Feal para Snoru

No hay un sólo espermatozoide, hay muchos, y el éxito de la concepción depende de todos, son una misma entidad, múltiple, una organización en la que cada uno ocupa un papel fundamental.

La concepción es un proceso. No es un instante. Dura horas. Sucede una configuración celular del todo especial, única en el proceso de la vida. La concepción es una danza circular. En la que sucede un diálogo bioquímico entre la corona radiata -periferia del óvulo- y los espermatozoides. Se comunican, y en su comunicación se influyen mutuamente, si existe compatibilidad (es un misterio en base a qué) se produce una transformación mutua, y entonces se asimilan, se integran y de apoco van camino de la fusión. El lugar del óvulo donde sucede la fusión con el espermatozoide tampoco es azaroso, ellos, en su inteligencia biológica están comenzando a describir los ejes sobre los que se articulará esa nueva vida.

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La imagen es de Martín, que hace 3 años que tiene esto claro. 🙂

 

Blástula

“A los 5 días te conviertes en la blástula. La blástula ya no es un

cuerpo compacto, es un cuerpo con una cavidad, una cavidad es

vacío. Los espacios vacíos son muy interesantes porque no hay

nada, no están llenos de materia, quizás sí de otra cosa… donde

no tienes nada, quizás aparezca todo.

 En el centro hay 10 células más grandes que puedes diferenciar

de las otras células, porque las pequeñas crean una especie de

manto. Es el Trofoblasto. Las células grandes son el

Embrioblasto. 

Vemos en el embrio un centro y una periferia, es el eje corporal

fundamental. El trofoblasto se conectará con la madre, el

embrioblasto se desconectará de ella. Del trofoblasto surgirá la

placenta y las membranas. Y el embrioblasto se convertirá en el

cuerpo que será.

Se considera que el verdadero embrión es el embrioblasto, y que

la placenta es algo anexo. Pero todo es el embrión, y dentro del

embrión sucede una diferenciación de dos cuerpos. Un organismo

de dos cuerpos”.

Esto son palabras de Jaap van der Wal.

La imagen la pintó Ana Feal para Snoru.

Así es nuestro cuento por dentro.

ProyectoSnoru. Blastula

 

¿Abrazas porque tienes brazos o tienes brazos para abrazar?

El alma se preejercita en el cuerpo. Lo primero que hacen nuestros brazos mientras se forman es abrazar nuestro propio corazón.

¿Qué es antes, la función o la forma?

Jaap van der Wal ha llegado a la conclusión, después de observar al embrión, de que lo primero es el movimiento. Ésta es la función primordial del embrión: moverse y darse forma.

Conducta morfológica lo llama. Es muy revolucionario mencionar que el embrión desarrolla una conducta, a mí me parece precioso el concepto. Conducta morfológica.

Es un acto humano que sucede mucho antes que las palabras. Ser mientras nos conformamos un cuerpo, ser nosotros mismos desde el principio. Nuestro primer acto creativo como vida en la Tierra.

No deja lugar a dudas con respecto a la cualidad de Ser Humano del embrión, y es consistente.

Nos formamos a través de un proceso vertiginoso de replicación y migración celular.  Y al darnos forma, preejercitamos la función. Es hermosa la manera en que explica esto: nuestros brazos al comienzo son dos protuberancias que parten del tronco y van alargándose hacia el exterior, en este momento el corazón aún es grandísimo con respecto al cuerpo total del embrión, una grandiosa protuberancia palpitante, y ésto, es lo primero que nuestros pequeños brazos abrazan. Crecen en torno a su corazón.

Quizás por eso un abrazo es uno de los vehículos más directos para unirnos al otro, para sincronizarnos con él. Por eso quizás las manos tienen este poder de hacer sentir cercanía y protección a los otros. Y es por eso que cuando amamos abrazamos como diciendo -te ofrendo un lugar en mi vida-.

Y cuando dos seres humanos nos abrazamos a corazón abierto, sucede algo radical en nuestra humanidad.

Proyecto Snoru. 20170319

Esta imagen es de un libro de Alexander Tsiaras, El misterio de la vida

Más adentro de donde empezamos nosotros.

Microquimerismo, la base de la alianza materna.

Si de algo nos ha de servir este camino, es para llenarnos el alma de belleza.

Hoy busco adentro y recuerdo este bocado de realidad que me da un escalofrío mamífero: el microquimerismo. Es una palabra rara para hablar de lo que habla, y más allá de las palabras, me gustaría que hicieras el alma ancha mientras lees esto que te cuento. Es uno de esos momentos brillantes de la ciencia, en los que nos acerca el misterio.

El microquimerismo describe un proceso mediante el cual sucede un intercambio celular, a través de la placenta, entre madre e hijo. Células del embrión se vuelcan en el torrente sanguíneo de la madre, y también en el otro sentido, la madre se vuelca en el torrente del embrión. Los hijos que concebimos de alguna manera permanecen en nosotras. Estas células pueden habitar el corazón, el cerebro o los riñones, hasta ahora ahí se han encontrado evidencias, quizás también los hijos nos habiten en la yema de los dedos o las pupilas. Las células de nuestros hijos concebidos  pasan a formar, literalmente, parte de nosotras.

“Se convierten en células de un corazón que late”

J. Lee Nelson, experta en microquimerismo del Centro de Investigación Oncológica Fred Hutchinson de Seattle.

El cuerpo de una mujer con toda la información sobre el cuerpo de su hijo. Sus entrañas sabiendo, sin saber cómo lo sabe, quién es él. Y uno mismo, sabiendo a su madre de tal manera que puede sentir lo que ella siente.

No es necesariamente fácil de vivir, pero es un intercambio del programa básico vital de cada uno, para facilitar la alianza que garantiza la vida. La comunicación desde dentro. Es una posibilidad de ir descubriendo, a través de la línea genética, quienes somos, de qué estamos hechos y qué estamos haciendo aquí.

Más adentro de mí, soy lo que soy con lo que he vivido. Más allá de lo que sé de mí, mi biografía vive en mi cuerpo, y elige, impulsa, desea o rechaza. Cuando la vida sucede más acá de las palabras, se abre camino al conocimiento directo, desde el cual la vida puede ser sentida como un milagro.

IMG_0244Microquimerismo por Ana Feal