El cuerpo de afuera

IMG-20170612-WA0014La Placenta por Ana Feal para Snoru

Entre la belleza de las explicaciones de Jaap van der Wal hay cosas como ésta:

La Placenta! No es de la madre. Ni si quiera es mitad de la madre, mitad del bebé. La placenta es su cuerpo! El cuerpo de afuera del embrión, que se desarrolló desde el trofoblasto, cuando empezó la diferenciación celular. Es él mismo. Su parte de afuera. Su conciencia de la periferia. Su conexión con el mundo.

El trofoblasto, las células que se posicionan en la periferia cuando el embrión se hace blástula, crecen expansivas hacia el cuerpo de la madre; el embrión arraiga, crece hacia afuera tanto como puede y desarrolla todo un sistema de acceso a la nutrición que el útero materno reconoce y permite (tampoco hay lucha en este proceso). Desarrolla la placenta y también las membranas que delimitan y contienen su piscina de líquido amniótico, su tierra fértil, las condiciones en las que se hace posible.

No es algo anejo, es un elemento central del desarrollo intrauterino, un otro centro que nos enseña a estar en contacto con el todo. El desarrollo de la consciencia vegetal, del cómo es ser bosque, de estar ahí afuera, de acceder a lo necesario. Antes de nacer vivimos todas las vidas.

Y la vida curiosa, dibuja un árbol en su estructura, para recordarnos lo que también somos.

¿Abrazas porque tienes brazos o tienes brazos para abrazar?

El alma se preejercita en el cuerpo. Lo primero que hacen nuestros brazos mientras se forman es abrazar nuestro propio corazón.

¿Qué es antes, la función o la forma?

Jaap van der Wal ha llegado a la conclusión, después de observar al embrión, de que lo primero es el movimiento. Ésta es la función primordial del embrión: moverse y darse forma.

Conducta morfológica lo llama. Es muy revolucionario mencionar que el embrión desarrolla una conducta, a mí me parece precioso el concepto. Conducta morfológica.

Es un acto humano que sucede mucho antes que las palabras. Ser mientras nos conformamos un cuerpo, ser nosotros mismos desde el principio. Nuestro primer acto creativo como vida en la Tierra.

No deja lugar a dudas con respecto a la cualidad de Ser Humano del embrión, y es consistente.

Nos formamos a través de un proceso vertiginoso de replicación y migración celular.  Y al darnos forma, preejercitamos la función. Es hermosa la manera en que explica esto: nuestros brazos al comienzo son dos protuberancias que parten del tronco y van alargándose hacia el exterior, en este momento el corazón aún es grandísimo con respecto al cuerpo total del embrión, una grandiosa protuberancia palpitante, y ésto, es lo primero que nuestros pequeños brazos abrazan. Crecen en torno a su corazón.

Quizás por eso un abrazo es uno de los vehículos más directos para unirnos al otro, para sincronizarnos con él. Por eso quizás las manos tienen este poder de hacer sentir cercanía y protección a los otros. Y es por eso que cuando amamos abrazamos como diciendo -te ofrendo un lugar en mi vida-.

Y cuando dos seres humanos nos abrazamos a corazón abierto, sucede algo radical en nuestra humanidad.

Proyecto Snoru. 20170319

Esta imagen es de un libro de Alexander Tsiaras, El misterio de la vida