Más adentro de donde empezamos nosotros.

Microquimerismo, la base de la alianza materna.

Si de algo nos ha de servir este camino, es para llenarnos el alma de belleza.

Hoy busco adentro y recuerdo este bocado de realidad que me da un escalofrío mamífero: el microquimerismo. Es una palabra rara para hablar de lo que habla, y más allá de las palabras, me gustaría que hicieras el alma ancha mientras lees esto que te cuento. Es uno de esos momentos brillantes de la ciencia, en los que nos acerca el misterio.

El microquimerismo describe un proceso mediante el cual sucede un intercambio celular, a través de la placenta, entre madre e hijo. Células del embrión se vuelcan en el torrente sanguíneo de la madre, y también en el otro sentido, la madre se vuelca en el torrente del embrión. Los hijos que concebimos de alguna manera permanecen en nosotras. Estas células pueden habitar el corazón, el cerebro o los riñones, hasta ahora ahí se han encontrado evidencias, quizás también los hijos nos habiten en la yema de los dedos o las pupilas. Las células de nuestros hijos concebidos  pasan a formar, literalmente, parte de nosotras.

“Se convierten en células de un corazón que late”

J. Lee Nelson, experta en microquimerismo del Centro de Investigación Oncológica Fred Hutchinson de Seattle.

El cuerpo de una mujer con toda la información sobre el cuerpo de su hijo. Sus entrañas sabiendo, sin saber cómo lo sabe, quién es él. Y uno mismo, sabiendo a su madre de tal manera que puede sentir lo que ella siente.

No es necesariamente fácil de vivir, pero es un intercambio del programa básico vital de cada uno, para facilitar la alianza que garantiza la vida. La comunicación desde dentro. Es una posibilidad de ir descubriendo, a través de la línea genética, quienes somos, de qué estamos hechos y qué estamos haciendo aquí.

Más adentro de mí, soy lo que soy con lo que he vivido. Más allá de lo que sé de mí, mi biografía vive en mi cuerpo, y elige, impulsa, desea o rechaza. Cuando la vida sucede más acá de las palabras, se abre camino al conocimiento directo, desde el cual la vida puede ser sentida como un milagro.

IMG_0244Microquimerismo por Ana Feal